El peso mexicano registró una nueva depreciación frente al dólar estadounidense, presionado por la creciente incertidumbre en los mercados internacionales derivada del conflicto bélico en Medio Oriente. En operaciones recientes, la moneda nacional llegó a cotizar en alrededor de 18.1 pesos por dólar, uno de sus niveles más débiles en lo que va del año, con una pérdida aproximada de 1.4% frente al precio de referencia de 17.7 pesos del viernes, según datos de mercados citados por Reuters y la plataforma financiera LSEG.

El movimiento se explica principalmente por un cambio en el sentimiento de los inversionistas a nivel global. La falta de señales claras sobre el fin de la guerra en Medio Oriente ha generado un entorno de mayor aversión al riesgo, lo que ha provocado que los capitales se desplacen desde activos considerados más volátiles, como las monedas de economías emergentes, hacia activos refugio como el dólar estadounidense.
La escalada del conflicto también ha tenido efectos en los mercados energéticos. El encarecimiento del petróleo y del gas natural, impulsado por posibles interrupciones en el suministro desde la región, ha elevado la preocupación por presiones inflacionarias y una desaceleración económica global, factores que suelen fortalecer al dólar y debilitar a divisas como el peso mexicano.

Analistas financieros señalan que la depreciación del peso forma parte de una tendencia más amplia que afecta a varias monedas emergentes. La incertidumbre geopolítica ha provocado caídas en bolsas internacionales y un fortalecimiento del índice dólar, indicador que mide el valor de la divisa estadounidense frente a una cesta de monedas globales. En este contexto, el peso ha figurado entre las divisas que más han resentido la salida de capitales en los últimos días.
Otro factor que influye en el comportamiento del tipo de cambio es la política monetaria en Estados Unidos. Datos económicos sólidos en ese país han reducido las expectativas de recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal, lo que mantiene altos los rendimientos en dólares y aumenta el atractivo de los activos denominados en esa moneda frente a mercados emergentes.
De cara a los próximos meses, especialistas advierten que la evolución del tipo de cambio dependerá en gran medida de la evolución del conflicto internacional y del comportamiento de los mercados energéticos. Algunos escenarios consideran que, si la tensión geopolítica se prolonga o se intensifica, el peso podría enfrentar presiones adicionales e incluso acercarse nuevamente a niveles cercanos a 20 pesos por dólar, mientras que una desescalada del conflicto podría permitir una recuperación gradual de la moneda mexicana
