Texto y fotos: Teo Victoria
Así se vivió un momento lleno de fe en el Glorioso Cristo de Chiapas: familias, jóvenes y peregrinos llegaron con un listón en la mano… y esperanza en el corazón.
Listones de colores para agradecer milagros.
Listones blancos para entregar preocupaciones y pedir claridad.
La hermosa misa fue presidida por monseñor José Francisco González González, junto al padre Rogelio García, rector del santuario. Los cánticos, la vista de Copoya y la imagen de la Virgen crearon un ambiente que tocó a todos los presentes.
Esta devoción, que nace de una obra alemana del siglo XVII, hoy sigue uniendo a miles: ella desata lo que a veces parece imposible.













































