La tragedia azotó el estado de Texas esta semana con inundaciones repentinas que han cobrado la vida de al menos 51 personas y mantienen desaparecidas a 27 niñas que asistían a un campamento cristiano de verano a orillas del río Guadalupe, en la ciudad de Kerrville.

Entre los fallecidos se cuentan al menos 14 menores de edad, mientras continúan los esfuerzos de búsqueda y rescate bajo condiciones meteorológicas adversas.
Las lluvias torrenciales, que comenzaron la noche del jueves, provocaron un aumento repentino de más de ocho metros en el nivel del río Guadalupe en tan solo 45 minutos. Según el Servicio Meteorológico Nacional, cayeron más de 300 milímetros de lluvia, equivalentes a un tercio de la precipitación anual promedio.

El campamento cristiano afectado albergaba a unas 750 niñas provenientes de diversas partes del estado. Tras el desbordamiento del río, decenas de cabañas quedaron destruidas.
Equipos de rescate encontraron pertenencias personales, mochilas y colchones embarrados en árboles caídos y entre los escombros.
