
El 25 de febrero de 1949 se estrenaba “Salón México”, película dirigida por Emilio “El Indio” Fernández y escrita junto a Mauricio Magdaleno, protagonizada por Marga López, Miguel Inclán y Rodolfo Acosta. Producida por Clasa Films Mundiales, la cinta en blanco y negro de 95 minutos se inspira en la realidad del famoso salón de baile del mismo nombre, ubicado en la colonia Guerrero de la Ciudad de México desde 1920. Conocido como “el marro” por el olor a sudor que se percibía al entrar, el local fue un escenario emblemático de la vida urbana de la época, reflejando las desigualdades sociales de un país en proceso de modernización después de la Revolución Mexicana. La música fue compuesta por Antonio Díaz Conde, la fotografía estuvo a cargo de Gabriel Figueroa y la escenografía fue diseñada por Jesús Bracho, talentos clave del cine de oro.

La trama sigue a Mercedes, una trabajadora del cabaret que sostiene a su hermana menor Beatriz (Silvia Derbez) en un colegio exclusivo, ocultándole su oficio. Cuando gana un concurso de danzón con su explotador Paco y este se niega a compartir el premio de 500 pesos, Mercedes roba el dinero, desencadenando una serie de conflictos que terminan en tragedia. El policía Lupe, interpretado por Miguel Inclán, se enamora de ella y decide ayudarla, aunque el pasado de Mercedes finalmente la alcanza. La película es un ejemplo destacado del género cabaretera, que cuenta historias de mujeres buenas obligadas a vivir en situaciones difíciles por circunstancias ajenas a su voluntad. En 1950, Marga López ganó el Premio Ariel a Mejor Actriz por su interpretación, mientras que Rodolfo Acosta recibió una nominación como Mejor Coactuación Masculina.

“Salón México” se ha consolidado como uno de los referentes del cine de oro mexicano, ocupando el puesto 28 entre las 100 mejores películas del país según una lista publicada por la revista Somos en 1994. La época, que se extendió desde finales de los años 30 hasta fines de los 50, se caracterizó por la calidad del talento, los logros técnicos y la consolidación de iconos cinematográficos. La cinta refleja temas universales como el amor fraternal, el sacrificio y las desigualdades sociales, además de mostrar la evolución de la Ciudad de México y sus costumbres. En 1996, se estrenó un remake dirigido por José Luis García Agraz con María Rojo y Demián Bichir, aunque la versión original sigue siendo la más recordada y estudiada, siendo un testimonio fidedigno de la cultura popular mexicana.

