Su creatividad y devoción lo llevaron más allá de la beatificación, fue canonizado como santo este 7 de septiembre de 2025, convirtiéndose en el primer santo de la generación millennial. Carlo Acutis fue un adolescente italiano de 15 años apasionado por la tecnología y la fe. Desafortunadamente, en 2006 murió de leucemia, pero dejó un legado digital único como el ‘ciberapóstol de la Eucaristía’.

Con su canonización, Carlo fue elevado como modelo de santidad juvenil, demostrando que la fe puede florecer en el mundo digital. Su tumba en Asís -donde reposa vestido con sudadera y jeans- se ha convertido en lugar de peregrinación para jóvenes que se identifican con él.
Desde pequeño, Carlo mostró gran curiosidad por la informática. Aprendió de forma autodidacta programación, diseño web y edición de video; en lugar de usar sus habilidades solo el entretenimiento, canalizó su talento para acercar a las personas a Dios.
El ahora ‘santo millennial’ llamaba a la Eucaristía su ‘autopista al cielo’, convencido de que la evidencia visual podía fortalecer la fe de los demás, destaca la Catholic News Agency.

Carlo Acutis creó una página web que recopilaba fotografías, testimonios e información histórica sobre milagros eucarísticos en todo el mundo.
El joven veía su proyecto como una forma de acercar la fe a través de evidencia tangible, por lo que se transformó en una exposición itinerante traducida a 17 idiomas y mostrada en parroquias de cinco continentes. Carlo no veía la tecnología como un obstáculo para la espiritualidad, sino como un medio poderoso para conectar y evangelizar
