La empresa desarrolla una plataforma que certifica la trazabilidad y detecta delitos en la industria del lujo.

El mundo de reventa de obras de arte ha estado asociado con la sombra del fraude. En este escenario, dos investigadores de la Universidad de Córdoba decidieron hace cinco años plantar cara al problema y crearon, a partir de la empresa DigitArt, la plataforma tecnológica Pukkart especializada en la certificación física y digital de obras de arte y otros bienes.
“Lo que hacemos es darle el DNI a una obra de arte. No podemos certificar, obviamente, si un cuadro ha sido pintado por Murillo o Velázquez, pero sí certificar la autoría de obras nuevas por quien la registra en la actualidad y, además, asegurar la propiedad de las actuales”, asegura Enrique García, doctor en Ingeniería Informática y experto en blockchain (registro digital), uno de los fundadores y director técnico de Pukkart. Esta plataforma ha desarrollado un sistema que vincula cada obra con una identidad única mediante la combinación de una etiqueta física con medidas avanzadas de seguridad y un registro digital inmutable en blockchain, una medida que ya han aplicado en el museo cordobés Julio Romero de Torres. Entre sus clientes predominan los artistas, las galerías de arte, los museos privados y también las instituciones públicas.

El procedimiento empleado por Pukkart incorpora un sistema de doble verificación, física y digital, mediante tecnologías como QR y NFC, lo que facilita la comprobación inmediata de la autenticidad. Además, la plataforma permite registrar el historial completo de la pieza, incluyendo transmisiones de propiedad, restauraciones, préstamos o exposiciones.
“En la práctica, cualquier comprador, galería o institución puede verificar en tiempo real que la obra es original y consultar su historial certificado (propietarios anteriores, intervenciones o participación en eventos) con la garantía de que esos datos no han sido modificados”, indica Joaquín Aguilar, doctorado en Computación y consejero delegado de la compañía. De este modo, toda la información queda protegida bajo estándares de seguridad alineados con la normativa europea en materia de identidad digital y protección de datos. Tras la entrada en el accionariado de la tecnológica Innovasur, especialista en ciberseguridad, se proponen extender sus usos a otros productos, como el vino. “Puedes gastar miles de euros en una botella de vino que nunca antes has probado y no tener forma de saber si es verdadera”, dicen los promotores de Pukkart.