Al menos 59 policías municipales de Cintalapa, Chiapas—incluido el director de Seguridad Pública, identificado como Ulber/Über “N”—fueron detenidos en un operativo coordinado por el Gabinete de Seguridad, la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal, adscrita a la Secretaría de Seguridad del Pueblo. La acción se ejecutó entre la tarde del 12 de agosto y la noche, y se derivó de órdenes judiciales tras una investigación por presuntos vínculos con la delincuencia organizada.

De acuerdo con los comunicados y reportes periodísticos, las aprehensiones ocurrieron tras la implementación de seis cateos en diversos inmuebles de Cintalapa—entre ellos la propia Comandancia Municipal—y uno adicional en el municipio vecino de Jiquipilas. Además del mando policial y 58 elementos, se detuvo a cuatro presuntos integrantes del llamado Cártel Chiapas-Guatemala.

Los delitos señalados para los policías incluyen asociación delictuosa y uso indebido de condecoraciones, uniformes e insignias; en el caso de los civiles, los cargos se relacionan con delitos contra la salud (posesión con fines de comercio y narcomenudeo de metanfetamina y marihuana). En los cateos, las autoridades aseguraron un arma corta, dos armas largas tipo AK-47 con cargadores y cartuchos, siete vehículos, una motocicleta, una cuatrimoto y un ejemplar de jaguar, el cual fue puesto bajo resguardo del ZooMAT, según la FGE.

La operación contó con el apoyo de Guardia Nacional y Secretaría de la Defensa Nacional. La participación de la fuerza élite Pakal—creada por el gobierno estatal para combatir a grupos criminales en la franja fronteriza—se inscribe en un contexto de escalada de violencia en Chiapas y tensiones en la zona limítrofe con Guatemala reportadas en los últimos meses.
Todos los detenidos quedaron a disposición del Ministerio Público, que definirá su situación jurídica ante el Juez de Control de la Región 01 con sede en Chiapa de Corzo. Las autoridades estatales adelantaron que las investigaciones continúan para deslindar responsabilidades y profundizar en las posibles conexiones entre mandos municipales y células delictivas en la región.
