La tarde de este domingo en Morelia, capital de Michoacán, miles de ciudadanos se volcaron a las calles para manifestarse tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido el pasado sábado en un evento público por el Día de Muertos. Durante la marcha pacífica que partió desde el centro histórico de la ciudad, los manifestantes gritaban consignas como “justicia para Manzo” y “fuera Bedolla”, en referencia al gobernador estatal. Lo que inició como un reclamo de paz y seguridad terminó escalando cuando un grupo de personas irrumpió en el edificio oficial del Palacio de Gobierno de Michoacán, forzando accesos, causando daños a mobiliario y haciendo grafitis con mensajes de indignación.

Al llegar al palacio estatal, parte de los manifestantes rompieron la puerta principal, ingresaron al recinto y prendieron fuego a algunos objetos —en imágenes de captura se observa humo y tensión entre los agentes antimotines y el contingente. La Fiscalía de Michoacán ya informó de la detención de al menos ocho personas (cinco hombres y tres mujeres) por su presunta participación en los destrozos, y ha iniciado carpeta de investigación por daños a 16 áreas del edificio gubernamental.

En paralelo, en el funeral de Carlos Manzo Rodríguez en Uruapan, el Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador del estado, vivió un momento de alta tensión. Cuando acudió al velatorio, fue abucheado e increpado por los asistentes con gritos como “¡fuera!”, “¡asesino!”, incluso le exigieron que se retirara. Finalmente, el mandatario salió del recinto escoltado tras apenas cinco minutos de presencia, debido al ambiente hostil que se generó.

La muerte de Manzo, quien había denunciado públicamente amenazas de los grupos del crimen organizado y solicitado mayor respaldo estatal y federal, ha prendido la indignación en Michoacán. Los ciudadanos exigen no sólo la detención de los responsables del homicidio, sino una rendición de cuentas más amplia: ¿por qué ocurren estos asesinatos pese a los esquemas de seguridad? ¿Qué papel jugaron las autoridades estatales y federales en la protección efectiva del alcalde? Las calles de Morelia y Uruapan reclaman respuestas.
