La NASA alcanzó un hito en la ingeniería de materiales con el desarrollo de la aleación metálica GRX-810, un compuesto que combina alta resistencia a temperaturas extremas con la posibilidad de ser utilizado en impresión 3D.

Este avance, realizado en el Glenn Research Center de la agencia en Cleveland, Ohio, marca un cambio en la producción de componentes tanto para la industria aeroespacial como para la aviación comercial.
El proceso de fabricación de la nueva aleación incorpora un aspecto revolucionario: cada partícula metálica en polvo recibe un recubrimiento cerámico de óxido. Esta técnica, llamada aleación reforzada por dispersión de óxidos (ODS), incrementa la resistencia térmica y el rendimiento del material en condiciones extremas.

Tradicionalmente, producir polvos ODS era costoso y complejo. Sin embargo, la NASA desarrolló un método avanzado basado en mezcla acústica resonante, que utiliza vibraciones rápidas aplicadas a un recipiente con polvo metálico y nanopartículas de óxido, logrando un recubrimiento uniforme en cada partícula. Gracias a este procedimiento, el material conserva sus propiedades incluso tras ser reciclado y reutilizado en impresión 3D, algo que refuerza su viabilidad industrial y reduce costos de producción.
