Celebrando el encuentro, la convivencia y la experiencia culinaria como un acto que une a las personas
Texto y fotos: César Wesche
Entre brasas encendidas, aromas intensos y sonrisas compartidas, se llevó a cabo el Gran Encuentro de Parrilleros “Braza y Fuego: Tres Fuegos, Maestros Parrilleros”, un evento que trascendió la cocina para convertirse en una experiencia humana, sensorial y colectiva. La sede fue el Espacio Centro Gastronómico, ubicado al poniente de la capital chiapaneca, donde el fuego se convirtió en el lenguaje común.
El encuentro contó con la presencia de invitados de talla nacional e internacional, entre ellos el reconocido chef Natanael Santillán; la Asociación Mexicana de BBQ y Asados (AMBQ&A) by WBQA; y la Federación de Parrilleros del Sur (F.P.S.), quienes compartieron técnicas, conocimientos y, sobre todo, su pasión por el arte del asado.
Más que espectadores, los asistentes se convirtieron en protagonistas. Guiados paso a paso por el chef Santillán, vivieron la experiencia de cocinar como profesionales, aprendiendo directamente frente a la parrilla en un ambiente de camaradería que reunió a familias y amigos alrededor del fuego. La jornada inició con una cálida bienvenida gastronómica: empanadas argentinas y discada norteña, servidas como cortesía para abrir el apetito y la conversación.
El menú principal fue una verdadera celebración de sabores: tostada de papada de cerdo; corte New York con vegetales a la parrilla; y porterhouse sonorense, preparados por los propios participantes, reforzando el sentido de comunidad y aprendizaje. El cierre dulce llegó con una piña tatemada con dulce de leche, mientras que en la zona de fuego se cocinaban lentamente piezas emblemáticas como el costillar de res a la estaca y el lechón a la estaca, símbolos de paciencia y respeto por la técnica.
Porque en Chiapas, la parrilla no solo cocina alimentos: enciende historias, une culturas y crea nuevas experiencias culinarias alrededor del fuego.





























