
Frank Owen Gehry (nacido Goldberg el 28 de febrero de 1929 en Toronto, Canadá, y fallecido el 5 de diciembre de 2025 en Santa Mónica, Estados Unidos) fue un arquitecto canadiense-estadounidense que marcó una era con su estilo disruptivo y escultórico. Tras mudarse a California en 1947, estudió arquitectura en la Universidad del Sur de California y urbanismo en Harvard, trabajando en estudios de París y Los Ángeles antes de abrir su propio despacho en Santa Mónica en 1962. Su carrera despegó en la década de 1970 con la renovación de su propia residencia, donde experimentó con materiales cotidianos como la malla metálica y el acero ondulado, creando formas asimétricas que rompían con las normas tradicionales.

A lo largo de más de cinco décadas, Gehry se consolidó como uno de los arquitectos más influyentes del mundo, asociado al deconstructivismo (aunque él se resistió a la categorización) y conocido por su uso innovador de materiales como el titanio y el acero inoxidable. Entre sus obras más emblemáticas se encuentran el Museo Guggenheim de Bilbao (España), con su exuberante fachada de titanio que convirtió a la ciudad en un destino turístico global; el Salón de Conciertos Walt Disney de Los Ángeles (Estados Unidos), un ícono urbano con formas undulantes; y la Fundación Louis Vuitton de París (Francia), una estructura transparente y dinámica que parece flotar entre los árboles del parque de Boulogne. También diseñó muebles, joyería y envases, y participó en proyectos de reforma urbana en todo el mundo.

Su legado se extiende más allá de sus edificios: Gehry redefinió el papel de la arquitectura en la cultura popular, demostrando que un edificio puede ser un símbolo de identidad y un motor de desarrollo económico (como el llamado “efecto Bilbao”). Recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Pritzker de Arquitectura en 1989, la Medalla Presidencial de la Libertad en 2016 y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2014, confirmando su estatus como “el arquitecto más importante de nuestra época”, según la revista Vanity Fair.

