Texto y fotos: Teo Victoria
Con gran devoción y alegría se llevó a cabo la celebración en honor a San Marcos Evangelista y San Marquitos en su ermita de Berriozábal.
La festividad estuvo llena de tradición con recorrido, música, parachicos, coronación y una gran convivencia donde las familias se reunieron para honrar al santo patrono.
En esta ocasión, la familia Gómez Farrera tuvo el honor de apadrinar esta celebración, participando en una fiesta donde no faltaron el torito, la marimba, los entrañables bailes y la alegría de toda la comunidad.
Una vez más, la ermita lució llena de color, fe y orgullo por las tradiciones chiapanecas. Con un recorrido lleno de vivas y por primera vez que San Marcos recorre las calles en el día principal de su gran celebración donde no faltaron los muñecones, las vivas, cohetes, sones, el tambor y el carrizo.
Muchas felicidades al comité organizador quien se lució durante las festividades realizadas en una de las ermitas más antiguas de Berriozábal. ¡Qué viva San Marcos!

























