
Este lunes 15 de junio, el Rey Carlos III, en su calidad de Soberano de la Orden de la Jarretera, encabezó la tradicional ceremonia anual en la Capilla de San Jorge, dentro del Castillo de Windsor, acompañado por la Reina Camila, el Príncipe Guillermo y los principales miembros de la Familia Real. Fundada en 1348 por Eduardo III, es la orden de caballería más antigua y prestigiosa del Reino Unido, símbolo de servicio, lealtad y tradición monárquica que reúne cada año a sus integrantes para renovar sus compromisos.

Antes del servicio religioso, se realizó la solemne procesión a pie por los patios del castillo. Los asistentes lucieron sus mantos de terciopelo azul oscuro, sombreros con plumas blancas y las distintivas insignias de la orden, en un recorrido que mantiene intacto su protocolo desde hace siglos. Durante la ceremonia, se llevaron a cabo las investiduras de nuevos caballeros y damas, nombramientos que corresponden exclusivamente al monarca en reconocimiento a trayectorias de servicio público sobresaliente.

La Capilla de San Jorge, con sus estandartes y escudos heráldicos que cuelgan de sus bóvedas, fue el escenario perfecto para esta cita que une historia, fe y continuidad institucional. Para Carlos III, este acto representa un momento clave en su agenda: preserva el legado de sus antecesores y refuerza el vínculo entre la Corona y los valores que representa esta orden, en un evento que se ha celebrado sin interrupción desde que fue restablecido en 1948.

