Texto y fotos: César Wesche
Bajo un cielo iluminado por luces, música y el fervor de miles de corazones, Chiapas celebró el inicio de la segunda edición de El Mequé, un festival que ha dejado de ser un simple evento cultural para consolidarse como la fiesta de todas y todos: un encuentro que honra la identidad y el orgullo de ser chiapanecos.
La inauguración contó con la presencia del gobernador del estado de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, acompañado de su esposa Sofía Espinoza, su hija Renata, integrantes del gabinete estatal y, por supuesto, del pueblo chiapaneco, que se dio cita para vivir una noche inolvidable.
Desde el Parque Bicentenario, el ambiente se colmó de emoción con el inicio de un espectáculo sin precedentes, en el que la tradición, la historia y el arte se fusionaron para rendir un homenaje vibrante a nuestras raíces.
Más de 200 actrices, actores y bailarines participaron en esta edición, dando vida a un recorrido escénico que transportó a los asistentes por las raíces, costumbres y leyendas que conforman la identidad del estado. Las luces, los trajes tradicionales y la energía colectiva crearon una atmósfera única, donde el latir de Chiapas se hizo palpable en cada aplauso y en cada mirada emocionada.
La secretaria de Turismo del Estado, la licenciada María Eugenia Culebro Pérez, expresó con profunda emotividad que el clima de paz que hoy se vive en Chiapas es lo que permite disfrutar plenamente de esta gran celebración de la chiapanequidad.
La jornada inaugural concluyó con la participación de artesanos, artistas y colectivos culturales que unieron esfuerzos para compartir el talento, la creatividad y la riqueza cultural del pueblo chiapaneco, augurando una edición que reafirma a El Mequé como una de las expresiones culturales más significativas del estado.








