
La celebración se estableció el 23 de julio en recuerdo de la inauguración del Primer Congreso Nacional de Geografía, llevado a cabo en 1939 en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, durante el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas. Este encuentro histórico reunió a especialistas, investigadores y educadores para consolidar los fundamentos científicos, académicos y profesionales de la disciplina en el país, marcando el inicio de su organización formal y su reconocimiento como campo esencial para el conocimiento del territorio nacional.

Su importancia radica en reconocer la labor fundamental de las y los geógrafos en el estudio integral del espacio físico, los recursos naturales, las dinámicas sociales, económicas y culturales, así como en la planificación territorial, el desarrollo sostenible, la gestión de riesgos y la preservación del patrimonio geográfico y humano. Es también una fecha para valorar cómo su trabajo aporta bases sólidas para las políticas públicas, el ordenamiento del país y el fortalecimiento de nuestra identidad en relación con el entorno que habitamos.

