
Esta conmemoración se estableció en recuerdo a la fundación de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), ocurrida el 20 de julio de 1924 en París. Desde 1966 se celebra anualmente en esta fecha por iniciativa de la propia organización, y en diciembre de 2019 la Asamblea General de las Naciones Unidas le otorgó reconocimiento oficial, elevándolo a categoría mundial. Su creación responde al deseo de difundir este deporte ciencia, fomentar su práctica sin distinción de edades, orígenes o capacidades, y poner en valor su capacidad para conectar culturas en todo el planeta.

La importancia de esta fecha radica en que el ajedrez representa una herramienta poderosa para el desarrollo intelectual: estimula la concentración, la estrategia, la toma de decisiones, la creatividad y el pensamiento lógico. Además, es reconocido como un vehículo de inclusión social y educación, capaz de fortalecer valores como el respeto, la disciplina y la tolerancia. En todo el mundo se organizan torneos, exhibiciones, talleres educativos y actividades abiertas al público, con el fin de acercar este milenario juego a nuevas generaciones y destacar su papel como patrimonio cultural universal.

