
Esta fecha se celebra cada 8 de julio, establecida oficialmente por la Organización Mundial de Alergia (WAO) con el propósito de visibilizar las enfermedades alérgicas como un problema de salud pública global. Surgió ante el aumento constante de casos en todo el mundo —influenciado por factores como la contaminación, cambios climáticos y hábitos de vida— y la necesidad de difundir información clara sobre sus síntomas, causas y formas de diagnóstico adecuado, además de reconocer el trabajo de especialistas y centros de investigación dedicados a su estudio.

Conmemorar este día es fundamental para desmentir mitos, fomentar la detección temprana y promover entornos más seguros para quienes viven con alergias desde la infancia hasta la adultez. Es también una oportunidad para recordar que muchas de estas condiciones pueden controlarse con información precisa y atención médica oportuna, mejorando notablemente la calidad de vida de más de 300 millones de personas afectadas en el planeta.

