
Cada 11 de agosto se celebra en toda Latinoamérica el Día del Nutricionista, fecha elegida en conmemoración del nacimiento del doctor Pedro Escudero, quien nació en Buenos Aires, Argentina, el 11 de agosto de 1877. Esta conmemoración se estableció oficialmente desde 1974, reconociendo su labor como el gran pionero y padre de la nutrición en Sudamérica, quien dedicó su vida a elevar la alimentación al rango de ciencia y a formar a las primeras generaciones de especialistas en la materia.

El doctor Escudero fundó en 1928 el Instituto Nacional de la Nutrición, la primera institución de su tipo en el continente, además de crear la primera cátedra de Nutrición y la Escuela de Dietistas. Su obra sentó las bases científicas y profesionales de la disciplina, y formuló las conocidas Cuatro Leyes de la Alimentación —cantidad, calidad, armonía y adecuación—, principios que siguen guiando la práctica nutricional hasta nuestros días. Gracias a su visión, la nutrición dejó de ser un tema anecdótico para convertirse en una herramienta central de salud pública.

La importancia de esta celebración radica en reconocer el papel fundamental de los nutricionistas en la salud, el bienestar y la prevención de enfermedades en nuestros pueblos. Es también un homenaje al espíritu de progreso y servicio que inspiró al doctor Escudero: hoy, su fecha de nacimiento une a profesionales de toda la región en un mismo propósito: concientizar sobre el valor de una buena alimentación y honrar a quienes, con vocación y ciencia, cuidan lo que comemos y, por ende, nuestra calidad de vida.

