
La fecha oficial se estableció por decreto presidencial en 1960, conmemorando el 12 de julio de 1553, día en que se impartió la primera cátedra formal de Derecho en la Real y Pontificia Universidad de México, antecedente directo de la UNAM. Esta elección busca recordar las raíces jurídicas del país y el compromiso histórico de quienes defienden el orden legal, unificando la celebración en todo el territorio nacional, aunque algunas instituciones mantienen fechas alternativas con significado académico o regional.

Conmemorar este día reconoce la labor esencial de los abogados como garantes de los derechos humanos, el equilibrio social y el Estado de derecho. Su trabajo va más allá de los tribunales: construye puentes entre la ley y la realidad, protege a los sectores más vulnerables y fortalece la democracia, por lo que esta fecha es también un llamado a mantener la ética, la excelencia y la vocación de servicio que esta profesión exige.

