Lo que comenzó como una expedición de ensueño por el Atlántico Sur se ha transformado en una crisis sanitaria de alcance internacional. El crucero MV Hondius, que zarpó desde Ushuaia, Argentina, el pasado 1 de abril de 2026, se encuentra actualmente bajo una estricta vigilancia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) tras confirmarse un brote de Hantavirus que ya ha cobrado la vida de tres personas y mantiene a varios pasajeros en estado crítico.
El itinerario, que incluía paradas en regiones remotas como la Antártida continental, las islas Georgias del Sur, Santa Elena e Isla Ascensión, se vio interrumpido cuando los pasajeros comenzaron a presentar síntomas de dificultad respiratoria aguda. Hasta el momento, la OMS ha identificado siete casos: tres fallecidos, dos confirmados por laboratorio y cinco sospechosos. Una de las víctimas falleció en el propio barco tras desarrollar neumonía, mientras que otra murió al llegar a un hospital en Johannesburgo, Sudáfrica, tras ser evacuada de urgencia.
Las investigaciones epidemiológicas manejan dos hipótesis principales: que el contagio ocurrió en territorio argentino antes del embarque o que los pasajeros tuvieron contacto con roedores infectados durante sus excursiones en las islas remotas del Atlántico Sur.

El hantavirus es una enfermedad viral grave transmitida principalmente por roedores (como el ratón colilargo). Las personas se infectan al inhalar aire contaminado con orina, heces o saliva de estos animales.
Síntomas: Comienza con fiebre, dolores musculares, náuseas y vómitos. Sin embargo, su peligrosidad radica en la rápida evolución hacia el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus, que causa insuficiencia respiratoria severa y shock.

Contagio entre humanos: Aunque es poco común, en este brote existe una preocupación adicional, ya que se sospecha que la cepa podría ser similar al virus Andes (endémico de Argentina), el único tipo de hantavirus que ha demostrado capacidad de transmisión de persona a persona en condiciones de contacto estrecho.
Actualmente, el crucero permanece fondeado frente a las costas de Cabo Verde, donde las autoridades locales han prohibido el atraque del buque para evitar la propagación. Se han desplegado aviones ambulancia para evacuar a los enfermos hacia Europa y Sudáfrica bajo estrictos protocolos de biocontención.
