
El colectivo británico Africa Express nació en 2005 como una llamada de atención: durante el concierto benéfico Live 8, a pesar de que el evento tenía como finalidad visibilizar el continente africano, apenas se incluyó a un artista africano en el escenario. Frente a ello, el músico Damon Albarn (de Blur y Gorillaz) y el periodista Ian Birrell decidieron hacer algo más que criticar: crear un espacio de colaboración real.
Desde ese impulso inicial, Africa Express se ha convertido en un laboratorio de intercambio artístico y cultural, una excusa para que músicos de continentes, generaciones y estilos distintos se encuentren, improvisen, colaboren y cuestionen juntos. Su misión: romper con los estereotipos —aquellos que reducen «la música africana» a etiquetas fijas— y mostrar que, como ellos mismos explican, “somos más fuertes cuando colaboramos, cuando comunicamos abiertamente, cuando aceptamos que todos tenemos algo que decir”.

La fórmula de Africa Express no es la de una banda tradicional, sino la de un colectivo que opera por proyectos, que monta giras, residencias, sesiones de improvisación, grabaciones en entornos poco convencionales, y conciertos que parecen maratones de creatividad. Entre sus hitos se encuentran su actuación en el festival Festival au Désert en Malí, mezclando artistas africanos con músicos británicos, en 2012 organizaron una gira en tren por el Reino Unido con decenas de músicos invitados, en 2024 viajaron a México para encabezar el festival Bahidorá, grabar en campo abierto y registrar su sexto álbum “Africa Express presents… Bahidorá”.
En cada caso, la invitación es abierta: músicos consagrados, jóvenes talentos africanos, artistas latinos, DJs, improvisadores… todos traen su bagaje musical y se sumergen en algo mayor que un “collab”: una experiencia colectiva.

Por supuesto, ningún proyecto de esta magnitud está exento de tensiones. Algunas voces han señalado cuestiones contratuales para músicos africanos en ediciones pasadas. Pero lo que destaca es la voluntad del colectivo de adaptarse, revisar sus mecanismos y mantener la prioridad en que la colaboración sea equitativa.
También es digno de destacar que Africa Express no busca simplemente «fusionar» estilos por moda, sino crear contextos donde la colaboración sea significativa: donde un músico africano y otro europeo se escuchen, experimenten, tengan tiempo para co-crear

En resumen: Africa Express no es solo un colectivo musical, es un espacio de encuentro, de disrupción cultural y de celebración de la diversidad sonora. Si estás interesado en música que vaya más allá de lo comercial, que cuestione fronteras, que una África con América Latina, Europa con el Sahel, este proyecto merece tu atención.

