
Cada 2 de septiembre se celebra en nuestro país esta fecha tan especial, establecida por decreto del Congreso de la Unión desde 2019. Esta fecha honra una herencia ancestral que nace en tierras mesoamericanas: el cacao ha sido parte esencial de nuestra historia como alimento, moneda y símbolo sagrado para pueblos originarios, y coincide con el inicio de la temporada principal de cosecha.

Su importancia radica en poner en valor la riqueza cultural y económica que representa: reconoce el trabajo de miles de productores, resalta la calidad mundial del cacao mexicano y promueve el respeto por las tradiciones y técnicas artesanales que hacen del chocolate uno de los mayores tesoros gastronómicos e identitarios de la nación.

