La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la reforma para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas no será aprobada en el actual periodo legislativo.
Aunque la iniciativa se presentará antes de que concluya el año, su discusión formal y eventual votación se trasladarán al arranque del próximo periodo ordinario, previsto para febrero de 2026.
La mandataria hizo esta precisión tras ser cuestionada sobre que el gobierno busca que la propuesta sea difundida en los próximos meses, pero dictaminada hasta que exista un acuerdo pleno.

La reforma, una de las más esperadas por jóvenes y trabajadores, quedará así en un compás de espera.
Sheinbaum insistió en que la razón principal del aplazamiento es que aún no hay consenso entre el sector empresarial y las representaciones de trabajadores.
Recordó que todas las reformas laborales impulsadas desde la administración anterior han sido aprobadas bajo acuerdos amplios, y reiteró que ese mismo camino se seguirá para la reducción de la jornada laboral.
“Queremos que la reforma de las 40 horas, que lo estamos planteando paulatinamente, y también el aumento al salario mínimo para 2026, sigan siendo por consenso”, explicó.
Añadió que el objetivo es replicar esquemas similares al Pacic y a otros acuerdos voluntarios alcanzados con sectores productivos, en los que —aclaró— no ha habido imposiciones ni fijaciones obligatorias por ley.

