Con el compromiso de fortalecer la justicia con sentido humano, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y el magistrado presidente del Poder Judicial del Estado, Juan Carlos Moreno Guillén, encabezaron la inauguración de la Sala Especializada para la Participación Infantil y Adolescente (SEPIA)y la rehabilitación integral del Centro de Convivencia Familiar (Cecofam).
Durante el acto protocolario, se contó con la participación de Sofía Espinoza Abarca y de la presidenta del Voluntariado del Poder Judicial, Dalal Rabban Castell, quienes, junto con el gobernador y el magistrado presidente, realizaron un recorrido por las nuevas instalaciones. Estos espacios contribuyen a fortalecer los lazos familiares de quienes se encuentran en procesos jurídicos, además de ofrecer atención sensible y evitar la revictimización de niñas, niños y adolescentes.
En su mensaje, Eduardo Ramírez Aguilar destacó que en Chiapas se ha trabajado para alcanzar la paz, pero reconoció que aún existen dos agendas pendientes: la de las mujeres y la de las infancias. Subrayó que el Cecofam ayuda a que las niñas y niños desarrollen sensibilidad mientras conviven con sus madres y padres.
El mandatario estatal llamó a las personas adultas a ser más empáticas y solidarias, para evitar que los conflictos personales afecten a la niñez. “Es importante retomar los valores, porque sin ellos la sociedad está perdida, no tiene rumbo ni propósito. El valor más importante es educar a las niñas y niños, para que el día de mañana no castiguemos a los hombres y mujeres”, expresó.
“Celebro esta obra y ojalá podamos avanzar hacia más municipios. Reconocemos en el Tribunal su trabajo y esfuerzo, y les invito a que tengamos una agenda presente, donde si hay un niño o niña violentada, esa persona delincuente reciba una condena justa y con todo el peso de la ley”, añadió Ramírez Aguilar.
Por su parte, Juan Carlos Moreno Guillén señaló que el Poder Judicial trabaja para consolidar una justicia con visión humanista, y que estos espacios dignosson ejemplo de ese compromiso, ya que permiten que niñas, niños y adolescentes construyan mejores recuerdos de convivencia con sus madres y padres, fomentando una niñez más sensible y responsable.
“Para que la justicia sea verdaderamente justicia, tiene que ser una justicia humanista. No solo se trata de dictar sentencias o acuerdos, sino de pensar en los demás y actuar de la mejor manera, dejando como legado un mejor Chiapas, en el presente y en el futuro”, expresó el magistrado presidente.

