Las intensas precipitaciones registradas la tarde-noche del pasado viernes han desencadenado un serio colapso de puentes vehiculares en la autopista costera de Chiapas, dejando incomunicados a los municipios de Mapastepec y Tapachula. Autoridades estatales de Protección Civil confirmaron que las estructuras “Tablazón I” (en la comunidad de Ulapa, Mapastepec) y “Pacayal” (en el tramo Pijijiapan-Mapastepec) cedieron ante el desbordamiento de ríos y la fuerza del agua. 
El colapso no solo interrumpe la circulación vehicular entre entidades costeras, sino que afecta seriamente el transporte de personas, mercancías agrícolas y productos de exportación como frutas tropicales. Camiones de carga permanecen varados, se han formado largas filas de automóviles y varios comunidades rurales han quedado aisladas sin acceso rodado.

Adicionalmente, se han reportado incidentes derivados del evento: al menos una camioneta volcó cuando el puente Tablazón empezó a ceder, dejando heridos que fueron trasladados a hospitales locales. Aunque no se han confirmado pérdidas humanas mortales, la infraestructura debilitada y la falta de rutas alternas ponen en grave riesgo a quienes requieren movilidad hacia centros de salud, mercados o para emergencias.
Las autoridades estatales han reaccionado activando protocolos de emergencia. Se ha cerrado formalmente el paso vehicular en los tramos afectados, se habilitan rutas alternas mientras sea posible, y se alertó a la población para evitar transitar por zonas inundadas o de riesgo de derrumbe. Se han dispuesto albergues en varias comunidades, incluyendo espacios como la UNICACH, la Casa Ejidal, Salón San Pedro Apóstol, entre otros.

El episodio también pone de relieve la creciente vulnerabilidad de la infraestructura carretera en zonas costeras frente a eventos climatológicos extremos. No sólo las lluvias intensas, sino la posible falta de mantenimiento, la edad de los puentes, y la capacidad de drenaje insuficiente agravan el impacto. En regiones como la costa chiapaneca, donde las lluvias pueden ser torrenciales en períodos cortos, la resiliencia de las carreteras y puentes se vuelve clave para evitar aislamientos que pueden generar emergencias mayores.
