El último informe publicado por la Secretaría de Salud, en su Boletín Epidemiológico Semana 21, detalló la magnitud de la situación y confirmó que se ha activado un comité de expertos para contener el avance del brote. Aunque las vacunas existen, la desinformación, el abandono de esquemas y el acceso desigual a la atención médica han dejado huecos por donde el virus ha vuelto a entrar.

Número de casos de sarampión en México ya no es una cifra de archivo ni un dato marginal en boletines epidemiológicos. Es una alarma encendida. Con 3 mil 75 contagios, los casos confirmados de sarampión afectan a ambos sexos (48% hombres y 52% mujeres), el país enfrenta el mayor brote de esta enfermedad en más de dos décadas.
El sarampión, que muchos creían erradicado o, al menos, contenido, ha regresado en silencio pero con fuerza. Y lo ha hecho en una nación que bajó la guardia, justo cuando más debía estar atenta.

Las entidades más afectadas hasta ahora son Chihuahua, Guanajuato, Sonora y Durango. La Secretaría de Salud Federal y los gobiernos locales han declarado zonas de atención prioritaria en municipios como Iztapalapa, Ecatepec y Xalapa, donde los servicios de salud pública reportan saturación en atención pediátrica.
El gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum ya conformó un comité nacional de expertos en enfermedades prevenibles por vacunación, con especialistas en salud pública, infectología y pediatría, con el objetivo de acelerar estrategias de contención.
