
El Día Mundial de la Tortuga Marina se celebra cada 16 de junio, una fecha elegida en homenaje al nacimiento del biólogo y conservacionista Archie Carr, quien dedicó su vida al estudio y defensa de estas especies y es reconocido mundialmente como el pionero en su investigación. La conmemoración se instauró oficialmente en el año 2008, impulsada por organizaciones ambientales y científicos con el objetivo de llamar la atención sobre el delicado estado de conservación de estos animales, que habitan los océanos desde hace más de 200 millones de años.

Esta fecha tiene una importancia fundamental, ya que las tortugas marinas cumplen un rol clave en el equilibrio de los ecosistemas: mantienen sanos los pastos marinos y los arrecifes de coral, transportan nutrientes entre el mar y la tierra, y sirven de alimento y refugio a otras especies. De las siete especies que existen en el mundo, seis están clasificadas como en peligro de extinción, principalmente por causas humanas como la pesca incidental, la contaminación por plásticos, la destrucción de sus playas de anidación y los efectos del cambio climático.

Más que una celebración, este día es un llamado a la acción colectiva. Permite visibilizar programas de protección, apoyar proyectos locales de rescate y liberación de crías —muy activos en costas de México y Chiapas— y educar a la población sobre hábitos sencillos para ayudar: reducir el uso de plásticos, no dejar basura en las playas y respetar las zonas de desove. Su supervivencia depende de las decisiones que tomemos hoy para garantizar que sigan surcando los océanos para las futuras generaciones.

