
Cada 2 de junio, México conmemora esta fecha establecida oficialmente en 2018 por el Congreso de la Unión, con el propósito de visibilizar estas enfermedades, que alteran la relación con la comida, la imagen corporal y ponen en riesgo la vida, afectando a personas de cualquier edad, género o condición. Incluyen condiciones como anorexia, bulimia y trastorno por atracón, y su origen responde a factores psicológicos, biológicos, familiares y sociales; las cifras indican que su incidencia ha crecido, especialmente entre adolescentes y jóvenes, aunque solo una pequeña parte recibe tratamiento oportuno.

Su importancia radica en romper el silencio y los estigmas que aún pesan sobre quienes lo viven: muchas veces se minimizan, se juzgan o se confunden con “caprichos”, cuando en realidad son padecimientos serios que requieren atención médica, psicológica y apoyo integral. Esta fecha recuerda que no son cuestiones estéticas, sino problemas de salud mental y física, y busca que la sociedad reconozca señales de alerta, promueva una cultura de aceptación corporal y elimine presiones sociales o estándares irreales que fomentan conductas dañinas.

Es también un llamado a la acción: para familias, escuelas, instituciones y medios, para construir entornos seguros, informados y empáticos, donde pedir ayuda sea sencillo y accesible. Celebrarlo significa reafirmar que la salud es más que el peso o la figura, que cada cuerpo es valioso, y que la prevención y el acompañamiento son fundamentales para salvar vidas y garantizar bienestar a todas las personas en México.
