El escándalo por la presencia de agentes de Estados Unidos en operativos de seguridad en Chihuahua sigue acorralando al Gobierno estatal contra el Gobierno federal por la injerencia de gobiernos extranjeros en México. La presidenta, Claudia Sheinbaum, ha cargado este jueves en rueda de prensa contra el Estado por solicitar la colaboración de elementos estadounidenses a través del secretario de seguridad pública estatal, Gilberto Loya Chávez.
El titular local anunció que la Torre Centinela de vigilancia en Ciudad Juárez “estaba abierta a la presencia permanente de estas agencias” seis días antes del accidente que destapó la colaboración. La mandataria ha asegurado que intentó ponerse en contacto con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, para que rinda cuentas sobre el incidente; sin embargo, no contestó la llamada. “La busqué ayer, no estaba en la oficina”, ha indicado. Campos se reunirá con el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, este viernes en Ciudad de México.
Sheinbaum ha insistido en que la relación de colaboración en materia de seguridad con su vecino del norte es buena, pero se limita al intercambio de información y, bajo ningún concepto, a operaciones conjuntas en campo dentro del territorio mexicano. “Estados Unidos y el embajador [Ronald D. Johnson] deberían de haber informado, pero la principal falla está en el Gobierno estatal que solicitó esta colaboración”, ha sentenciado la mandataria en referencia a las palabras públicas de Loya Chávez.
Cuando un vehículo de la Agencia Estatal de Investigación en el que viajaban el director de la dependencia, Pedro Román Oseguera Cervantes, y un trabajador, Manuel Genaro Méndez, cayó por un barranco, se desveló que todos los pasajeros fallecieron en el accidente, incluidos dos agentes de Estados Unidos. Tanto The Washington Post como The New York Timeshan informado que eran agentes oficiales de la CIA, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos.
La gobernadora Campos ha defendido la explicación que ha dado su fiscal estatal, César Jáuregui, quien aseguró que los agentes extranjeros fallecidos eran instructores de drones de Estados Unidos que estaban capacitando a personal de seguridad local, justo el mismo día que se llevó a cabo una operación para desmantelar narcolaboratorios en el Estado. Además, asegura que elementos de la Secretaría de Defensa estaban presentes en la maniobra, pero la presidenta sostiene que ni su Gobierno ni el Ejército tenían conocimiento de la presencia de estos agentes de Estados Unidos.
“Es falso. En un operativo realizado ese día participó la Defensa Nacional, como participa en muchos operativos a solicitud de los gabinetes de Seguridad o de las fiscalías de los estados, pero eso no quiere decir que la Secretaría de la Defensa o el comandante de la zona o de la región supiera que había presencia de ciudadanos estadounidenses en operativos”, ha señalado Sheinbaum. Campos ha solicitado una reunión con la presidenta para dar parte de lo ocurrido, mientras que Sheinbaum asegura que no le ha respondido su llamada. “Ya no hubo comunicación, pero ella va a ver hoy al secretario de seguridad, aquí en las oficinas de Ciudad de México”, ha apuntado.
Respecto a cómo afecta esto a las relaciones con Estados Unidos, Sheinbaum ha asegurado que su gobierno no quiere friccionar las relaciones bilaterales con este incidente. “No es un asunto de que queramos escalar un problema con el Gobierno de Estados Unidos, pero tampoco podemos nosotros ser omisos a nuestra Constitución y a nuestras leyes y a su cumplimiento”, ha destacado, y ha hecho un llamado a que todos los gobiernos municipales se atengan a la ley. La legislación mexicana en cuanto a Seguridad Nacional establece que los agentes extranjeros no pueden desempeñar funciones que competan a las autoridades mexicanas y que deben ser aprobados por la Secretaría de Relaciones Exteriores.
