La mandataria dijo que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda ha realizado análisis sobre el patrón de envíos y no ha detectado ninguna anomalía que indique que eso está ocurriendo.
Ante las turbulencias en el mercado petrolero, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que México cuenta desde la administración de Andrés Manuel López Obrador de un mecanismo de compensación por impuestos para evitar que el incremento en el precio del crudo afecte al costo de las gasolinas y a la población. Señaló que mediante la reducción del Impuesto Especial de Producción y Servicios se puede compensar el aumento en el precio de la gasolina.
Por otro lado, al referirse a la evolución de la remesas en México dijo que el reporte que se tiene de enero de este año es equivalente a las remesas que llegaron al país en 2024. Consideró que no hay elementos que permitan establecer que la evolución de las remesas que llegan a México están asociadas al lavado de dinero.
Durante su conferencia, la mandataria dijo que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda ha realizado análisis sobre el patrón de envíos y no ha detectado ninguna anomalía que indique que eso está ocurriendo.
La presidenta indicó que el tema sería revisado en su reunión semanal con el secretario de Hacienda, Edgar Amador, donde se analiza de manera permanente el comportamiento del petróleo y sus posibles efectos en la economía nacional.
El mecanismo de estímulo al IEPS no es fijo: cada semana la Secretaría de Hacienda publica el monto que se aplicará. Cuando los precios internacionales suben o el peso se debilita, el gobierno reduce el impuesto para amortiguar el impacto. En contraste, cuando el mercado se estabiliza, el estímulo se retira gradualmente.
Sheinbaum recordó que este esquema ya fue aplicado en 2022, durante la guerra en Ucrania en la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, como medida para evitar “gasolinazos” y contener la inflación.
Con este instrumento fiscal, el gobierno busca proteger el poder adquisitivo y evitar que la volatilidad internacional se traduzca en aumentos abruptos en combustibles y productos básicos.

